En Tiempo de Destrucción, Crea Algo Bueno

En Tiempo de Destrucción, Crea Algo Bueno

Muchas veces damos el diseño urbano por sentado. Y no me refiero solo a la gente común (cuyo interés hacia el mundo Arquitectónico es muy poco) sino a los mismos Arquitectos, Urbanistas y constructores que ejercen hoy en día.

Claro, mucho del desarrollo “moderno” de nuestras urbes tienen muy poco de urbano y mucho de ignorancia. Pues las ideas absurdas de le Corbusier (amante de los carros) sirven de base para la inteligencia urbana en latino américa; ideas que han obstruido el conocimiento sobre cómo hacer ciudad para nuestras sociedades, pues le Corbusier descartaba la tradición clásica urbana ensimismado por la ideología socialista de su tiempo, la cual daba por sentado el desarrollo tecnológico (aun lo hace); cuando en realidad esta tradición clásica urbana es el conocimiento heredado de siglos de experiencia del cual podemos aprender y edificar mejores urbes.

Hoy, en tiempo de tragedia y destrucción, existe una oportunidad por hacer las cosas bien. Por dejar a un lado modelos modernistas absurdos de desarrollo urbano (la propuesta del Cambray por ejemplo), dejar a un lado la experimentación superficial y tomarnos el asunto de la Urbs en serio.

Más allá de un refugio, de un albergue, existe la posibilidad de crear los cimientos de un nuevo pueblo de múltiples comunidades. De un nuevo centro urbano que además de servir de nuevo hogar a las víctimas les ayudará a impulsarse económicamente según así lo deseen. Pero debemos diseñarlo bien.

Lo elegantemente pragmático del urbanismo tradicional es que no requiere de grandes capitales, sino de taxis y poética espacial. Sin importar la nueva ubicación de los refugiados, lo importante a decidir será la retícula urbana donde se asentarán. La cual tendrá que ser lo suficiente visionaria como para permitirle crecer en las próximas décadas.

Fuente: Drawing for Architecture. Leon Krier

Por supuesto que quienes fueron afectados tendrán que participar, y el proceso será cansado, pues cuando la cataláctica ocurre en un contexto donde el sistema monetario de precios tiene una sola dirección (la caridad), obtener la información sobre las demandas de los individuos en  sociedad se vuelve más complicado para quien la necesita. Sin embargo, este caso requiere prestar atención al individuo y su familia que sufrió la tragedia, a no ser tratados como colectivo sino como individuos integrantes de una sociedad civilizada.

Para finalizar quiero pedirles que no cedan libertad por una falsa seguridad. Si bien es necesario identificar zonas de riesgo y buscar formas de trasladar a la población que habita en ellas, no por ello debemos aceptar planes de ordenamiento territorial que buscan zonificar cada aspecto de nuestras vidas. Pues por querer asegurar lo particular vamos a terminar poniendo barreras generales al desarrollo de nuestra sociedad.

“En tiempo de destrucción, crea algo”

Maxine Hong Kingston

Rudy M. Pineda

Arquitecto egresado de la Universidad Francisco Marroquín, maestrante en economía en OMMA (Online Madrid Manuel Ayau), estudios en arquitectura clásica y urbanismo tradicional por la Universidad de Buckingham.Trabaja en Estudio Urbano, una firma y red de arquitectura y planificación urbana que aplica en el diseño principios tradicionales de belleza, firmeza y utilidad para responder al lugar y las demandas de la vida moderna. Co-conductor esporádico de radio y aficionado por la pintura, la filosofía y la bicicleta.

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